
Inmensas tempestades, tu mano y la mía.
Tienes algo... no sé que es.
Hay tanto de melódico en tu fantasía...
y un toque de misterio, mi límite.
Conservo algún recuerdo que no debería,
lo sé, ¿qué puedo hacer?
A todos no ocurre: la monotonía
nos gana la batalla alguna vez.
Alguna vez, alguna vez, alguna vez....
Por eso, vida mía, por el día a día,
por enseñarme a ver el cielo más azul,
por ser mi compañera y darme tu energía;
no cabe en una vida mi gratitud
por aguantar mis malos ratos y manías,
por conservar secretos en ningún baúl,
quiero ser por una vez
capaz de ganar y de perder.
Perdona si me ves perder la compostura.
En serio, te lo agradezco que seas mía.
Si ves que mi canción acaso no resulta,
avísame y recojo la melancolía.... melancolía.
Te dejaré una ilusión,
envuelta en una promesa de eterna pasión;
una esperanza pintada en un mar de cartón;
un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste.
Tú eres esa mujer
por quien me siento ese hombre capaz de querer,
viviendo cada segundo la primera vez,
sabiendo que me quieres
y todo aquello que me diste.
TODO AQUELLO QUE ME DISTE - ALEJANDRO SANZ